
En medio de la desesperación tras la destrucción de Namek, Goku y sus aliados enfrentan una realidad devastadora: Picoro y Kami-Sama han fallecido, lo que implica la pérdida permanente de las esferas del dragón terrestres. Sin embargo, una chispa de esperanza surge cuando recuerdan la existencia de las esferas originales de Namek, las cuales poseen un poder muy superior al de las creadas por el guardián de la Tierra.
Gracias a la intervención de Dende, quien asume el nuevo rol de Guardián, logran contactar al imponente Super Shen Long. Esta entidad divina, mucho más grande y poderosa que su contraparte terrestre, es invocada para cumplir deseos de magnitud cósmica. La atmósfera se carga de energía mientras el dragón dorado emerge majestuosamente entre las nubes del planeta regenerado.
El primer deseo solicitado es crucial para el futuro del universo: traer de vuelta a Picoro. Al ser restaurado el guerrero namekiano, Kami-Sama también revive automáticamente debido a su vínculo vital compartido. Este milagro no solo devuelve la vida a dos personajes esenciales, sino que restablece el equilibrio necesario para futuras batallas contra amenazas como Freezer y los androides.
La alegría inunda el grupo al confirmar que la muerte ha sido revertida gracias al poder ilimitado del dragón supremo. Con Namek a salvo y sus protectores de regreso, se cierra un ciclo trágico para dar paso a nuevas aventuras llenas de desafíos. ¿Qué opinas de este momento tan emotivo en la saga? ¡Déjanos tu comentario abajo!
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